miércoles, 29 de octubre de 2008

LOS MENSAJES DEL AGUA

http://www.youtube.com/watch?v=FvzTNhVb9Y4

EL PODER DE LA PALABRA


“Ese pelao es un bruto” “no sirve para nada”, ¿alguna vez ha escuchado a alguien expresarse así con un niño? Esas palabras le están programando la vida, porque los niños creen lo que sus padres le dicen: el poder de la palabra.

Seguramente, alguna vez se ha encontrado con una persona que diga, “es que yo soy muy torpe” o “yo tengo un genio del demonio”. Esta persona escuchó por primera vez esas palabras en su casa cuando era niño, de sus padres o alguien en quien creía mucho. De tanto oír esas expresiones, las fue creyendo y su vida se fue moldeando a su creencia.

Por ello, hay que cuidar mucho nuestras palabras, porque tienen el poder de crear realidades. Los expertos recomiendan evitar palabras negativas con los niños y por el contrario estimularlos “eres creativo”, “eres dinámico, eres inteligente”. De esta manera, el niño va concentrándose en sus fortalezas, en lo que tiene y no en lo que falta.

Si la palabra tiene poder en otros, imagínese el efecto que tiene en nuestras vidas. Las personas que cuidan su palabra, tienen mayores probabilidades de éxito en su vida.

Si usted constantemente se está diciendo “Yo soy muy torpe”, es muy probable que sus actos, sean de torpeza, porque usted mismo los provoca con sus palabras y su pensamiento. Así como debemos cuidar nuestras palabras con los hijos, hay que cuidar lo que expresamos de nosotros mismos. Dígase buenas palabras y su vida, comenzará a ser como usted lo declara al universo.

Así mismo, no hay que dejar tirada la palabra, hay que cumplir. Si asumimos un compromiso con alguien, es necesario cumplir, y si no podemos, es preciso, dejarle claro a la persona las razones que no nos permitieron responder adecuadamente. De esta manera, estamos liberando el compromiso de nuestra palabra. Para mi ésta ha sido una lección difícil, porque en más de una oportunidad, he escuchado a personas que quiero y respeto decirme que yo no cumplo lo que prometo.

El incumplimiento nos va quitando poder en nuestras vidas y va minando la confianza de otros. Por ello, si usted como yo, tiene la tendencia a comprometerse mas allá de lo que puede cumplir, cuídese antes de abrir la boca. Comprométase sólo con lo que puede cumplir y sepa decir no a otros con cariño y ellos al final entenderán.

Tampoco cuidamos nuestra palabra, cuando hablamos a espaldas de otras personas. Esa actitud también nos resta poder en las relaciones personales o profesionales.

Cuidar nuestra palabra es otra llave para el éxito personal. Nuestra palabra es nuestra presencia en el mundo, es parte de nuestros actos. Propongo que esta sea la semana del cuidado de la palabra: cuidar lo que le decimos a nuestros hijos, amigos, compañeros de trabajo.... las cosas comienzan a cambiar en otros, a partir de nosotros.