miércoles, 26 de octubre de 2011

Saltando la peregrina del empredimiento


Por Martín Tapias Bohórquez
Cuando niños, alguna vez jugamos a la peregrina. Yo no lo niego. Recuerdo aquellas tardes en las polvorientas calles de Pescaito en Santa Marta, que sólo por estar cerca de la niña más linda del barrio, la morena de sonrisa radiante cuyo nombre se borró de la memoria con los años; acudíamos todos los muchachos a saltar entre cuadros pintados en la arena, evitando a toda consta pisar la línea, que nos sacaría del juego.
Aprender a jugar a la peregrina era todo un reto a los siete años. Calcular para  lanzar bien la piedra de tal forma que  no quedara en la raya o fuera; esperar con paciencia el turno, saltar con seguridad y precisión para avanzar hacia la meta. Al principio fuimos torpes y pensábamos en ocasiones que no podríamos lograr el objetivo;  pero con el tiempo, saltar  se  hacía cada vez más fácil.
En eso me puse a pensar hoy al salir de la tercera sesión de trabajo con los orientadores de P3Ventures que nos llevan en la aventura de dar un salto a un grupo de emprendedores y empresarios, para conquistar un nuevo escenario de competitividad y desarrollo en nuestros proyectos de emprendimiento.
Es posible que alguno de mis compañeros de curso, se hayan sentido como yo al inicio, con un poco de inseguridad ante el salto que nos proponen, que rompe con nuestro escenario de comodidad y que nos reta a movernos en nuevos campos de la incertidumbre.  Con cada ejercicio, video , dinámica o los recortes, cartulinas y pegante, los orientadores nos llevan a un mundo de creatividad y descubrimiento, que nos ayuda a romper esquemas,  al tiempo que nos provoca para redescubrirnos como emprendedores.
El Plan Salto impulsado por la Cámara de Comercio de Barranquilla, Avanza Atlántico y el Sena, ha sido un gran acierto para movilizar una red de emprendedores que poco a poco están construyendo una comunidad para darse apoyo en la tarea de consolidar sus ideas o emprendimientos.
Con los días surgen los grandes aprendizajes: No estamos solos, hay soñadores con los pies en la tierra que también están derribando muros y construyendo sueños. La clave, y eso lo repiten hasta el cansancio, está en construir redes: “la solución a tus necesidades está a 6 contactos “. También los grandes retos: es posible que algunos proyectos terminen guardados en los escritorios o que nos ataque el miedo al éxito que siempre invita a abandonar el barco.
 Así estamos construyendo una comunidad, como jugando a la peregrina, con un poco de temor al saltar, pero con la esperanza de conquistar la meta.